Estas últimas semanas han sido diferentes. Todos hemos visto nuestras dinámicas del día a día afectadas de una u otra manera. Hoy es jueves, y los jueves es uno de los días que más me está costando quedarme en casa.

 

Son días muy complejos, pero antes que nada aclaro que al hacer este escrito, me siento que soy muy afortunado, que tengo techo donde confinarme, comida e ingresos, y que soy un privilegiado al tener tiempo para pensar en el fútbol de los jueves. Cada jueves desde hace muchos meses me levanto con energía para, a las 09:30, estar en el campo de Fútbol de la Satalia, en el Pueblo Seco, donde se hacen los entrenamientos de Street Soccer Barcelona. SSB es un proyecto socio-deportivo para personas en situación de sinhogarismo o en riesgo de exclusión o vulnerabilidad. Entré como voluntario hace meses y es de las mejores cosas que he hecho en los últimos años. Como decía, echo de menos los jueves…

Echo de menos hacer la última subida para llegar al campo, y encontrarme con un «Buenos días!!» que me llaman desde arriba del campo Yakuba y Saber, que ya han llegado. Echo de menos entrar al vestuario y ver los rostros de Moha, Ayoub, Andrés, Sheriff, Kake y/o Carlos, cambiándose muy rápido para ir al césped a tocar balón. Echo de menos los risas ruidosas de Happi y de George, hablando a gritos en francés y «partiendose la caja». Echo de menos la sonrisa de Siaka, presente pase lo que pase. Echo de menos los gritos de ánimo de Atmani y de Younes. Echo de menos la deportividad de Leye y de Abdellah. Echo de menos el saber estar de Moattaz, la energía de Tapa y la explosividad de Issa y de Ibrahim. Echo de menos los rostros de felicidad y los abrazos de Fredi, Michi, Jordi, Sergi, Edu y Aitor Cuando vemos que los cosas salen bien. Echo de menos el fútbol.

«Echo de menos el fútbol, ​​la verdadera esencia del fútbol, ​​que es la que compartimos y vivimos en la Satalia todos los martes y jueves con SSB»

Donde durante unas horas es igual la situación social de cada uno de nosotros, es igual de dónde venimos, da igual donde vamos, es igual de qué color somos o qué religión practicamos, ya que, cuando el balón rueda, el fútbol nos pone a todos en el mismo nivel y con las mismas oportunidades, algo que, desgraciadamente, esta sociedad y este mundo en el que vivimos no hacen. ⚽️🖤

Teo Glikson
(Voluntario SSB)

ph. Davide Bonalde

 

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