«En momentos duros, lo pasas muy bien. Vienes y dices: lo que me pasa no es nada porque allá te espera unas grandes amistades y grandes entrenadores. Estoy muy agradecida al Street Soccer Barcelona.”
El deporte en el espacio público es mayoritariamente masculino. ¿Por qué no hay más presencia de mujeres? Las razones son diversas: falta de confianza, falta de espacios seguros, falta de referentes o porque el fútbol, como el deporte en general, sigue siendo un mundo muy masculinizado. Pero hay proyectos que rompen con todo eso. Street Soccer Barcelona es uno de ellos.
Street Soccer Barcelona reúne cada martes, de 21:00 a 22:15 en el Clot de la Mel, a una quincena de mujeres con historias muy diversas, pero con un punto en común muy claro: el fútbol como excusa para encontrarse, disfrutar, compartir un buen rato y crecer juntas dentro y fuera del campo.
La mayoría de ellas no han nacido en Cataluña y hace relativamente poco que llegaron aquí. Han tenido que empezar de cero en un lugar nuevo, lejos de casa y de la familia. En este contexto, Street Soccer se convierte en mucho más que un espacio deportivo: es una puerta de entrada a la ciudad y una primera red de socialización en un entorno nuevo.
Paty, jugadora de Street Soccer Barcelona desde hace más de dos años, lo resume así:
“Es una manera diferente de llevar un equipo… somos de diferentes nacionalidades, pero es un grupo bastante unido. Venimos a encontrar apoyo y a pasárnoslo bien.”
Para muchas de ellas, empezar una nueva vida en otro país no es fácil. Encontrar espacios donde conocer gente, sentirse parte de un grupo y crear vínculos puede marcar una gran diferencia en ese proceso. Porque más allá de los entrenamientos, lo que realmente queda son las personas. El apoyo, las conversaciones después de jugar y esa sensación de “aquí no estoy sola”.
“Hay personas que necesitan apoyo emocional… muchas veces ni en nuestra propia familia lo encontramos. Y aquí, un poco de risa y pasarlo bien, lo encontramos. Yo lo recomiendo mucho.”
Por eso, más allá del fútbol, este equipo es comunidad. Y, sobre todo, es refugio.
También hay historias personales que muestran lo importante que puede llegar a ser este espacio. Para algunas jugadoras, el fútbol no siempre ha sido fácil ni bien visto:
“En mi país estaba muy mal visto que una mujer jugara al fútbol… pero ahora es lo que más me apasiona.”
Y ver cómo esa pasión puede vivirse con libertad y respeto en un espacio seguro marca una diferencia enorme. De hecho, muchas lo tienen claro: si alguien tiene dudas, debería venir a probarlo. No solo por el fútbol, sino por todo lo que se encuentra aquí:
“Sí, lo recomiendo mucho, porque lo pasas bien. Al principio echas de menos tu país, tu gente, tu cultura… pero aquí te arropan y te entienden, porque todas hemos pasado por esa situación de tristeza y no te hacen sentir esa soledad que al principio sientes.”
Y cuando hablan del proyecto, lo hacen con una gratitud muy real:
“Estoy muy agradecida con Street Soccer Barcelona por haberse cruzado en mi camino… Son grandes personas. En momentos duros, lo pasas muy bien. Vienes y dices: lo que me pasa no es nada porque allá te esperan grandes amistades y grandes entrenadores. Estoy muy agradecida al Street Soccer Barcelona.”
Y eso es lo que hace que Street Soccer Barcelona no sea solo un equipo. Es un lugar al que llegas buscando fútbol… y acabas encontrando gente, apoyo y una segunda casa. Un espacio que crece cada semana. No solo en jugadoras, sino en vínculos, historias y vida compartida.
Y si hay una idea que lo resume todo, es esta: si buscas un lugar donde jugar, pero también formar parte de una comunidad… Street Soccer Barcelona es tu sitio.
